La situación crítica de CaaStle
CaaStle, una startup que comenzó en 2011 como un servicio de suscripción de ropa de tallas grandes, ha confirmado que está atravesando serias dificultades financieras. Según un informe de Axios, la empresa está casi sin dinero y ha tenido que despedir a todos sus empleados. La situación se ha vuelto tan grave que la CEO Christine Hunsicker ha renunciado a su puesto y al consejo de administración, mientras que la compañía ha solicitado la intervención de las autoridades para investigar presuntas irregularidades financieras.
Acusaciones de mala gestión
En una carta enviada por la junta directiva, se alega que Hunsicker engañó a algunos inversores sobre el rendimiento financiero de la empresa y sobre el capital y las acciones en circulación. Se mencionan dos opiniones de auditoría que fueron “falsificadas”. Esta situación ha llevado a la junta a expresar su profunda decepción por la conducta que ha llevado a CaaStle a este punto crítico. La empresa ha recaudado más de 530 millones de dólares en total, siendo su última ronda de financiación en 2019 por 43 millones de dólares, según estimaciones de PitchBook.
Impacto en los empleados y el futuro de la empresa
La empresa ha lamentado tener que despedir temporalmente a sus empleados, afirmando que esta decisión es necesaria para posicionar mejor a la compañía y permitir una posible recuperación. Sin embargo, la situación es alarmante, ya que si las acusaciones de la junta llevan a un caso de fraude contra la fundadora, podría convertirse en uno de los mayores casos de este tipo en la historia. Expertos han señalado que 2025 podría ser otro año brutal para las startups, lo que sugiere que el camino hacia la recuperación será complicado para CaaStle.