Un nuevo enfoque en la banca digital
Djamo, una startup de banca digital respaldada por Y Combinator, ha emergido como un actor clave en la inclusión financiera en África francófona. A diferencia de otras fintechs que se centran en grandes mercados como Nigeria o Sudáfrica, Djamo ha encontrado su nicho en Costa de Marfil y Senegal, donde ya atiende a más de un millón de clientes. Este enfoque específico le ha permitido a la empresa captar la atención de inversores, quienes recientemente aportaron 17 millones de dólares en una ronda de financiación, la más grande jamás realizada por una startup marfileña.
La necesidad de inclusión financiera
En muchos países de África francófona, el acceso a servicios bancarios es limitado. Según datos del Banco Mundial, menos del 25% de los adultos tienen acceso a servicios financieros formales. La mayoría de la población depende de plataformas de dinero móvil, que aunque útiles, ofrecen solo servicios básicos como transferencias y pagos de facturas. Djamo busca llenar este vacío ofreciendo una gama más amplia de servicios financieros, incluyendo cuentas de ahorro, productos de inversión y cuentas bancarias vinculadas a salarios. Este enfoque no solo beneficia a los usuarios bancarizados, sino que también se dirige a los no bancarizados, que representan más del 55% de su base de clientes.
Innovación y crecimiento
Desde su fundación en 2020 por Hassan Bourgi y Régis Bamba, Djamo ha evolucionado rápidamente. La startup ha ampliado su oferta más allá de las tarjetas y transferencias entre pares, introduciendo herramientas como bóvedas de ahorro y productos de inversión. Además, ha implementado un enfoque híbrido que combina su aplicación con agentes offline, facilitando así el acceso a sus servicios. Este modelo ha demostrado ser efectivo, ya que el 90% de los usuarios que utilizan Djamo como su cuenta principal provienen del segmento no bancarizado.
Desafíos y oportunidades en el mercado
A medida que Djamo se expande, enfrenta la competencia de gigantes como Wave, conocido por sus transferencias de dinero de bajo costo. Sin embargo, en lugar de competir directamente, Djamo se posiciona como un servicio complementario, ofreciendo una experiencia bancaria digital que permite a los usuarios almacenar fondos y acceder a herramientas financieras más avanzadas. Con un equipo de 250 personas y el respaldo de inversores como Janngo Capital, Djamo está bien posicionada para escalar sus servicios en toda África francófona.
Un futuro prometedor
El crecimiento de Djamo es un testimonio del potencial de las fintechs en África. Con una misión centrada en la inclusión financiera, la startup no solo busca cerrar la brecha de acceso a servicios bancarios, sino también empoderar a las mujeres, que constituyen un tercio de su base de usuarios. A medida que la empresa continúa innovando y expandiendo su oferta, se espera que desempeñe un papel crucial en la transformación del panorama financiero en la región.